La limpieza facial es un paso esencial a seguir en cualquier rutina de cuidado de la piel, incluso en las más sencillas. Y aunque podemos encontrar una amplia variedad de productos limpiadores en las tiendas, ¿sabías que puedes hacer el tuyo en casa? Descubre nuestro limpiador facial casero: cómo hacer uno en casa.

Todos sabemos que la limpieza profunda de la piel antes de irnos a la cama es esencial, aunque en ocasiones hemos tenido tantísimo sueño que nos hemos ido directamente a la cama.

Aunque no limpiarse la piel por la noche de vez en cuando puede no causar muchos problemas, cuando se hace muy a menudo (o con maquillaje), sí puede aumentar el riesgo de aparición de imperfecciones, como inflamación, irritación, enrojecimiento y brotes de acné.

Además, en el caso de pieles con tendencia al acné es necesario recordar que desmaquillarse adecuadamente por la noche ayudará a eliminar el exceso de sebo y las impurezas, mejorando el aspecto de la epidermis y su salud.

No en vano, la piel se regenera de manera natural durante el sueño, de manera que, si no nos limpiamos el rostro cada noche como es debido, corremos el riesgo de que, mientras dormimos, los poros se obstruyan. Y esto promueve el exceso de sebo y la formación de nuevos granos.

¿Por qué? Muy sencillo: no es posible desencadenar procesos de reparación naturales, como la creación de nuevas células cutáneas, lo que, al final, no solo aumenta el riesgo de imperfecciones o brotes de acné, sino que origina una aceleración de la aparición de los signos más visibles del envejecimiento.

Por otro lado, ¿sabías que puedes aprender a hacer tu limpiador facial casero? Se trata, en realidad, de un proceso sumamente sencillo y simple, en el que únicamente se requiere un poco de paciencia, tener a mano los ingredientes adecuados, y seguir los pasos.

Eso sí, es imprescindible tener en cuenta algo fundamental: un limpiador casero nunca será tan eficaz y efectivo como cualquier otro limpiador profesional que encontremos en las tiendas.

Esto se debe principalmente a que, en la mayoría de las ocasiones, los productos fabricados por marcas profesionales tienden a tener una concentración de principios activos adecuada, muchísimo mayor que los productos naturales.

Si este es tu caso, y prefieres combinar el uso de un buen limpiador facial casero, con uno más completo, te recomiendo personalmente el agua micelar de Nezeni Cosmetics, que se convierte en una opción natural tremendamente interesante, ya que además de limpiar la piel del rostro es capaz de hidratar y tonificar la piel.

Partiendo de aquí, no te pierdas las recetas que te proponemos a continuación. Toma nota.

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Limpiador facial calmante con agua de rosas y áloe vera

Nos encontramos, en primera posición, con un limpiador nutritivo y purificante, que ayuda a dejar la piel tan limpia como impecable y suave. Lo elaboramos con aceite de jojoba, ideal incluso para pieles grasas, que hidrata y favorece la cicatrización.

Por otro lado, el agua de rosas actúa limpiando, tonificando y purificando la piel. Y el gel de áloe vera es una opción natural tremendamente conocida por sus cualidades hidratantes.

Ingredientes:

  • 4 cucharadas de aceite de jojoba
  • 2 cucharadas de agua de rosas
  • 2 cucharadas de gel de áloe vera

Elaboración:

Comenzamos vertiendo los ingredientes, en las cantidades mencionadas, en el interior de una botella de vidrio limpia, la cerramos y la agitamos muy bien para mezclarlos.

Cómo usarlo:

Tan solo debes aplicarte este limpiador casero en la cara con la ayuda de las manos, o bien empapando muy bien una bola de algodón. Su principal ventaja es que puedes aclarar o no después de cada uso.

Limpiador facial exfoliante con pieles de cítricos

Los cítricos son tremendamente conocidos por sus cualidades antisépticas, depurativas y astringentes. Además, al añadir aceite esencial de árbol del té a esta receta, ayudará a dejar la piel fresca y limpia, cien por cien libre de espinillas, y sin irritar la piel gracias a la presencia de aceite de jojoba.

Ingredientes:

  • Unas cuantas cáscaras de naranja o limón (ralladas o molidas)
  • 1 cucharada de aceite de jojoba
  • 2 gotas de aceite esencial de árbol de té

Elaboración:

Comenzamos lavando muy bien la naranja o el limón y, seguidamente, procedemos a rallar su piel por completo con la ayuda de un rallador de cocina. Luego, añadimos el aceite de jojoba, las cáscaras ralladas y el aceite de árbol del té al interior de un recipiente limpio. Cerramos y agitamos bien.

Cómo usarlo:

Puedes masajearte suavemente el rostro con esta maravillosa mezcla. Eso sí, se recomienda insistir especialmente en la conocida como zona T del rostro (lo que incluye la frente, la nariz y el mentón). Luego, enjuaga con abundante agua limpia.

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Limpiador de arcilla suave

La arcilla blanca es muy conocida por sus amplias cualidades contra los puntos negros, ya que limpia la piel y, además, tiene la capacidad de absorber el exceso de sebo presente en la piel. Mejor aún, es perfecto para las pieles sensibles más delicadas.

Ingredientes:

  • 40 g de arcilla blanca
  • 30 ml de hidrolato de rosas

Elaboración:

En un tazón, comenzamos mezclando tanto la arcilla blanca con el hidrolato de rosas, hasta que se forme una pasta (pero debe ser ligeramente líquida).

Cómo usarlo:

Bastará con tomar un poco de esta mezcla y aplicar directamente sobre la piel seca, masajeando suavemente. Dejamos que la arcilla se seque ligeramente. Y, para acabar, enjuagamos con abundante agua limpia.

Limpiador de arcilla suave

Limpiador facial de rhassoul

¿Has usado alguna vez el rhasooul? Es un ingrediente natural que tiene la reputación de absorber las impurezas, ayudando a que la piel se vuelva mucho más radiante y suave. Por este motivo, es ideal incluso para pieles mixtas y grasas.

Ingredientes:

  • 75 g de rhassoul
  • 45 ml de agua mineral
  • 5 ml de aceite de jojoba

Elaboración:

Comenzamos mezclando los ingredientes en un cuenco pequeño. Luego, lo introducimos en una botella de cristal limpia con la ayuda de un embudo.

Cómo usarlo:

Es tremendamente sencillo de usar y aplicar. Solo debes volver a agitar la botella para que se mezclen de nuevo los ingredientes. Seguidamente, lo aplicamos sobre el rostro, masajeando y enjuagando finalmente con agua limpia.

Cómo hacer tu propia agua micelar casera

Nos encontramos ahora con una receta única, un agua micelar con un alto contenido en ácido salicílico vegetal, con beneficios purificantes y suavizantes, que limpia la piel y ayuda a liberar las impurezas capaces de obstruir los poros.

Ingredientes:

  • 75 ml de agua
  • 10 ml de ácido salicílico vegetal
  • 15 ml de base micelar

Elaboración:

El proceso de elaboración es aún más simple si cabe. Solo tienes que transferir todos los ingredientes al interior de un recipiente limpio, preferiblemente de cristal, cerrarla y agitar muy bien.

Cómo usarlo:

Aplica directamente sobre un disco de algodón a lo largo de todo el rostro, con la finalidad de eliminar las impurezas. Al tratarse de agua micelar, y tener una textura muy suave, no es necesario enjuagar. Lo puedes usar durante un mes.

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¿Por qué la limpieza facial es tan importante?

Especialmente por la noche, limpiar bien el rostro por la noche ayuda a combatir el exceso de sebo y reduce el riesgo de que se formen granos y otras imperfecciones cutáneas mientras descansamos.

De ahí que la limpieza regular sea esencial para mantener una piel con un aspecto y una sensación saludables, ya que: elimina impurezas, mejora la hidratación y, algo fundamental, mantiene la piel limpia.

La eliminación de la suciedad, el aceite y otros desechos no deseados se convierte en algo muy importante, dado que la piel de nuestro rostro se encuentra continuamente recubierta de suciedad, impurezas, células muertas y contaminantes.

Si no la limpiáramos regularmente, la piel estaría cubierta con una gruesa capa de suciedad que, sobre todo, tendería a dificultar la penetración de otros productos en la piel.

Combinada con el uso de un buen humectante, la limpieza facial regular es otro factor esencial a la hora de ayudar a la piel a mantener un nivel de hidratación óptimo. Debemos tener en cuenta que la piel deshidratada se nota con áreas ásperas, arrugada y envejecida.

Por lo que la limpieza ayuda a controlar el nivel normal de pH cutáneo, lo que permite una mejor retención tanto de agua como de los diferentes productos que utilicemos en la rutina.

Por último, la acumulación excesiva de suciedad en la superficie puede ocasionar un bloqueo de los folículos, atrapando sudor, sebo y células muertas. Así, esa falta de sebo permite que las bacterias entren en el folículo, originando inflamación. El resultado final es, efectivamente, el que todos conocemos: el acné.

¿Te ha gustado nuestras recetas de Limpiador facial casero: cómo hacer uno en casa? Recuerda combinarlo con un limpiador más profesional.