Cuando nos planteamos la posibilidad de seguir una rutina de cuidado de la piel, y descubrimos los distintos productos que deben conformarla, es normal tener dudas. Por ejemplo, crema hidratante o serum ¿qué es lo mejor para tu piel? Te lo descubrimos.

Lo que habitualmente solemos denominar como rutina de cuidado de la piel no es más que el conjunto de acciones y productos que llevamos a cabo sobre la piel, con la finalidad de limpiarla, cuidarla y potenciarla.

Y, como indican los expertos, en realidad no basta con la simple aplicación de una crema de día, puesto que no es suficiente. Aunque es cierto que el uso de una crema hidratante debe ser primordial cada día, no basta, motivo por el cual existen tantas opciones de productos disponibles.

De ahí que a rutina de cuidados incluya tanto el desmaquillado como la limpieza de la piel, además de que existen productos de cuidado diario, como la crema de día, la crema de noche, el sérum facial y la loción tónica, además de productos auxiliares, como el exfoliante, la mascarilla y el contorno de ojos.

Por tanto, cada producto es diferente y tiene unas finalidades y objetivos diferentes. Por ejemplo, el desmaquillado y la limpieza son útiles para retirar el maquillaje, el exceso de sebo y las impurezas. Y la loción tónica, además de reforzar las cualidades del limpiador, prepara la piel para el resto de productos.

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¿Qué es un sérum facial? ¿Y la crema hidratante?

Sin embargo, es aquí cuando nos encontramos con el sérum facial, ya que, como veremos, este es justo el momento de la rutina en el que deberíamos aplicarlo.

Básicamente un sérum facial es un tratamiento facial que se aplica después de la limpieza y del tónico, y antes de la crema. Es un tratamiento intensivo, porque tiende a estar muy concentrado de ingredientes y principios activos.

Por este motivo, lo más común es que solo con unas pocas gotas sea más que suficiente, dado que su fórmula es, por lo general, altamente concentrada.

Una crema hidratante, sin embargo, es un cosmético compuesto por una fase acuosa y una fase grasa. La fase acuosa, por ejemplo, ayuda a proporcionar agua a la piel. Y, por su parte, la fase grasa es útil a la hora de reforzar la película hidrolipídica, que se encargará de retener agua en la piel.

Dicho de otra forma, mientras que el agua se encarga de nutrir la piel, el aceite o la grasa la protege.

Eso sí, la composición de una crema hidratante variará en función del tipo de piel a la que se destine. Por ejemplo, es común que las cremas diseñadas para pieles grasas o mixtas tengan una composición más ligera, en su mayoría acuosa (con mayor contenido de agua), y con poco aceite.

Por el contrario, como es lógico imaginar, una crema hidratante enfocada para pieles secas suele ser más untuosa y rica, ya que la fase oleosa estará más presente, ayudando a proteger la piel y evitar la deshidratación.

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Principales diferencias entre el sérum y la crema hidratante

Aunque con frecuencia se confunden, el sérum facial y la crema hidratante son tratamientos faciales distintos. No solo por sus propiedades, sino también por su utilidad. No obstante, lo esencial es que ambos sean adecuados para nuestro tipo de piel.

Como su propio nombre indica, la crema hidratante es una opción altamente indicada para hidratar, motivo por el cual está recomendada para personas con la piel sensible o deshidratada (aunque cualquier tipo de piel debe usarla, ya que incluso la piel normal también precisa de hidratación).

La crema, untuosa pero sin llegar a ser grasa, brinda un confort inmediato, evitando las molestias de la piel descamada, tirante o enrojecida. Así, aplicada diariamente, repone con suavidad la hidratación natural de la epidermis.

Por lo tanto, la crema hidratante brinda una sensación de frescura y bienestar a lo largo de todo el día (y por la noche, cuando se aplica en la rutina nocturna).

Sin embargo, el sérum facial, incluso aunque sea hidratante, no debe confundirse con la crema facial, dado que se trata de un producto con sus propias características.

Concretamente, el sérum facial es un tratamiento que ayuda a reducir las molestias originados por determinados problemas de la piel, los cuales son muy específicos. Por ejemplo, puede ayudar a tratar la piel seca, la falta de hidratación, el acné o las arrugas.

Se aplica delicadamente después de la limpieza y del tónico, y gracias a su textura no grasa, liviana y fresca, penetra rápida y fácilmente a través de las distintas capas de la epidermis, actuando en profundidad.

En resumidas cuentas, la diferencia entre un sérum y una crema hidratante radica sobre todo en la textura y la concentración de ingredientes y principios activos.

Diferencias entre crema y sérum

¿El sérum facial puede sustituir la crema hidratante?

Teniendo en cuenta lo comentado en el apartado anterior, suele ser común pensar que el sérum facial puede sustituir el uso de una crema hidratante. Pero esto es absolutamente falso, además de ser un error.

De hecho, el sérum va después del tónico y antes de la crema por un motivo: ayuda a preparar la piel para que se vuelva más receptiva a la crema hidratante, disfrutando así de una mayor hidratación.

A diferencia de la crema, el sérum no está destinado a proteger la piel de las agresiones externas a las que se enfrenta a diario, mientras que esta es precisamente la función de la crema hidratante. Es más, hay una razón por la que está repleto de activos: ha sido diseñado para tratar un problema específico de la piel.

Los humectantes y las cremas hidratantes, sin embargo, son diferentes, dado que están destinados a mejorar los niveles de humedad de la piel y fortalecen su barrera protectora natural. Los sérums no pueden hacer esto.

Y algo similar ocurre con los sérums hidratantes: la mayoría de las veces solo pueden ser capaces de atraer agua a la piel, pero no pueden sellar la humedad en la dermis, por lo que precisamos de un buen humectante para ello, especialmente si tenemos la piel seca o sensible.

Por tanto, cuando nos planteamos la posibilidad entre elegir un sérum o una crema, la respuesta es sencilla y simple: ¡los dos! Y es que la mejor opción es combinar el sérum y la crema, dado que ambos productos son complementarios.

De esta manera, conseguimos abordar un problema específico mientras hidrata y protege la piel de las agresiones del ambiente.

Es más, dado que los sérums, en ocasiones, pueden ser algo más “agresivos” tanto para la epidermis como para la película hidrolipídica (es algo habitual en el caso de los sueros con un poder astringente muy elevado), es importante combinarlos con una crema que reconforte la piel.

Además, la combinación de un sérum y una crema también nos permite adoptar mejor la rutina a nuestro tipo de piel. Por ejemplo, si tenemos la piel grasa con tendencia al acné, podemos usar un sérum antiacné para regular la producción de sebo y calmar la inflamación, y combinarlo con una crema hidratante matificante, que además de unificar el cutis, prevenga los brotes.

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¿Y cómo usar cada uno?

Evidentemente, dado que nos encontramos ante dos productos comúnmente utilizados en la rutina de cuidado de la piel completamente diferentes, y con finalidades diferentes, su uso y aplicación también lo es.

Antes de seguir, es necesario recordar lo más importante, especialmente si deseamos no estropear el régimen de belleza y disfrutar al máximo de todas y cada una de sus cualidades: debemos aplicar cada producto en el orden correcto.

Esto significa básicamente que el sérum tiene que aplicarse después del tónico facial y siempre antes de la crema. Basta con ponerte unas gotas en la yema de los dedos y masajear el producto directamente sobre la epidermis mediante movimientos circulares, empezando desde el interior del rostro hacia el exterior.

Para aplicarlo en la frente, utiliza las palmas de las manos, lo que te ayudará a extender el tratamiento usando el mismo principio, mientras estiramos ligeramente la piel sin forzar demasiado, a riesgo de estirarla.

Es más, más allá de permitir una mejor absorción del sérum, este gesto, además, activa la microcirculación de la piel y potencia su elasticidad.

Seguidamente, una vez el sérum ha sido absorbido por la piel, proseguimos con la inclusión de nuestra crema favorita.

Si te ha gustado nuestra respuesta a la pregunta Crema hidratante o serum ¿Qué es lo mejor para tu piel?, recuerda que lo esencial es combinar y usar ambos productos en tu régimen de belleza.