Desmaquillarse incorrectamente, o de forma incompleta, puede acabar suponiendo un grave problema para la salud de la piel, ya que aumenta el riesgo de imperfecciones y brotes. Y aunque puedes encontrar muchos desmaquillantes en las tiendas, en esta ocasión quiero hablarte del desmaquillante casero: el método más efectivo.

Especialmente durante la noche, es importante desmaquillarse bien antes de irse a la cama, ya que es durante las horas de descanso diurno cuando la piel se regenera, lo que significa que se “repara” a sí misma.

Aunque es cierto que no hay nada malo por dejarte el maquillaje durante una noche de mucho cansancio, si tienes por costumbre quitártelo muy rápido, sin incidir y hacerlo bien, el riesgo puede acabar siendo muchísimo mayor, ya que la epidermis estaría repleta de impurezas o residuos de maquillaje.

Por lo tanto, el desmaquillado no solo ayudará a eliminar los residuos de maquillaje, también las diferentes impurezas y el resto de productos que te has podido aplicar a lo largo del día, como podría ser el caso de los filtros solares.

También debemos tener en cuenta que quitar el maquillaje correctamente ayudará a evitar que la piel tienda a envejecer tan rápido. Por ejemplo, si te acuestas con la piel congestionada, se ha encontrado que esta puede acabar siendo más vulnerable a los signos del envejecimiento.

¿Por qué? Muy sencillo: porque no puede oxigenarse y respirar correctamente, de forma que es común que la piel tienda a mostrar parches deshidratados y resecos, se oscurecerá, perderá luminosidad y mostrará algunos signos propios de fatiga y cansancio.

Y, lo que puede ser aún peor, un desmaquillado incompleto podría hacer que la piel se vuelva mucho más sensible. No en vano, a fuerza de no quitar el maquillaje o limpiar la piel adecuadamente, se volverá hipersensible.

De esta manera, puede volverse más seco de lo habitual, los poros se volverán más dilatados (incluso aunque no tengas la piel grasa), y el riesgo de brotes de acné aumentan. Además, en el caso del maquillaje de ojos, puede producir irritación e infección ocular.

Llegados a este punto, es normal que tengas dudas relacionadas con la elección del desmaquillante. Aunque si optas por un desmaquillante casero, es imprescindible descubrir cuál puede ser el método más efectivo. Toma nota.

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Paso 1: Escoge un desmaquillante adecuado

Conocer tu piel es imprescindible a la hora de escoger el desmaquillante adecuado. En caso de que tengas la piel grasa o mixta, evita leches limpiadoras y otros productos con textura grasa que pueden acabar produciendo una mayor cantidad de sebo, y sofocar la piel.

Lo más recomendable es optar por una loción limpiadora o por agua micelar, especialmente cuando tu maquillaje es ligero. El agua micelar, por ejemplo, es una opción tremendamente útil porque sus micelas son capaces de atrapar los pigmentos y la suciedad, mientras que el agua hace lo propio para arrastrar todas las impurezas.

En caso de que tengas la piel seca, debes saber que el agua micelar también es muy útil. Aunque también puedes optar por la leche limpiadora, la cual es suave, no ataca la piel y puede hidratarla.

Algo similar ocurre con los aceites desmaquillantes. Son aptos para cualquier tipo de piel, aunque es necesario enjuagarla muy bien después de cada uso.

Paso 2: Retira con suavidad el maquillaje de los ojos

Te debes asegurar de lavarte muy bien las manos. Luego, puedes empezar por quitarte el maquillaje de los ojos. ¿Cómo? Es muy sencillo: con la solución limpiadora que hayas escogido, empapa un algodón.

Colócalo sobre los ojos durante unos segundos, y aplica una ligera presión, pero de forma suave para que no afecte al párpado. El producto empezará a disolverse, por lo que el maquillaje es mucho más sencillo de quitar.

Seguidamente, haz pequeños movimientos giratorios para eliminar el resto. Eso sí, no es aconsejable frotar el algodón de izquierda a derecha, ya que podría debilitar el párpado y rasgar las pestañas.

Paso 3: Continúa con el resto del rostro

Una vez te has desmaquillado los ojos, debes abordar el rostro. Y lo mejor es hacerlo en este orden: máscara de pestañas o los lápices grasos que pueden terminar dejando marcas en la cara.

Lo ideal es dar palmaditas con una bolita de algodón empapada en el producto que hayas escogido, o masajearlo en caso de que utilices aceite. Independientemente de cuál uses, no olvides que lo importante es hacerlo suavemente, con delicadeza, siempre de adentro hacia afuera.

Durante este paso, asegúrate de no excluir ni olvidarte de ninguna área. Es más, también es importante no olvidarte del cuello, puesto que algún resto de base o cualquier otra crema BB ha podido quedar en el área.

A la hora de eliminar los últimos pigmentos, procede de la misma manera que para los ojos, dejando actuar con la ayuda de un algodón empapado, y luego limpiando suavemente.

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Paso 4: Desmaquillarse no es suficiente

Ahora que la piel está completamente desmaquillada, es recomendable seguir con la limpieza facial. En caso de que hayas optado por el agua micelar como primer paso, puedes optar por repetir el proceso, así te asegurarás de disfrutar de una limpieza completa.

Debemos recordar que algunos residuos de maquillaje pueden acabar resistiéndose al desmaquillante, por lo que es preferible continuar con la rutina, siguiendo con un limpiador adecuado.

También puedes optar por un gel espumoso activo profundo, diseñado para pieles grasas. Y si tienes la piel seca, optar por una loción suave. Nuevamente, recuerda que el agua micelar es apto para cualquier tipo de piel (eso sí, siempre y cuando no contenga alcohol, ya que en caso contrario no sería adecuado para pieles sensibles).

Desmaquillar la piel en casa

¿Por qué limpiar tu piel con un desmaquillante casero?

Hay muchas razones por las que recurrir a los cuidados naturales. Y es que puede ocurrir que, de un momento a otro, te quedes sin agua micelar, bálsamo u otros aceites limpiadores.

Si bien es cierto es posible que la piel del rostro pueda no tolerar un determinado ingrediente, en el caso de los productos cien por cien naturales sin un ingrediente controvertido puede acabar siendo la solución.

De hecho, elaborar un producto casero puede incluso costar menos y durar más, aunque también tiende a ser menos eficaz. Por este motivo, siempre aconsejo combinar cualquier preparación casera con un buen producto profesional, elaborado por una marca con experiencia.

¿Qué ingredientes usar para tu desmaquillante casero?

Los aceites vegetales, como podría ser el caso del aceite de coco, pueden convertirse en los ingredientes más interesantes. Son útiles para disolver eficazmente el maquillaje, incluso a prueba de agua, limpian la suciedad y eliminan el sebo que se ha ido acumulando a lo largo del día.

Para continuar, también puedes optar por hidrosoles y aguas florales, ya que pueden ser usados siempre que se combinen con un ingrediente graso, como podría ser el caso de los tensioactivos suaves o una base micelar concentrada.

Además, también es posible realizar un desmaquillante bifásico casero; es decir, un producto al 50% aceite vegetal y 50% hidrosol o agua floral.

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Desmaquillantes caseros ideales para usar en casa

Aceite de almendras dulces

Su fama, no hay duda, está bastante bien establecida. Es conocido por su efecto calmante y suavizante, y tiene el poder de reducir la irritación y la picazón. Además, posee una acción emoliente, lo que significa que nutre a la vez que protege la piel de la sequedad.

De ahí que sea una opción popular en pieles secas y frágiles, y como aceite limpiador, permite una acción 2 en 1: es ultra suave y deja una sensación aterciopelada.

Aceite de jojoba

Usado como aceite limpiador, el aceite vegetal de jojoba es muy apreciado principalmente para pieles grasas y propensas a las imperfecciones (por ejemplo, en caso de acné), dado que ejerce una acción equilibrante, que promueve la regulación de la producción de sebo.

Además, su textura y consistencia seca, y penetrante, ayuda a que no se quede una incómoda película grasa en la superficie, por lo que no incide en la formación de más grasa. De hecho, es no comedogénico, nutriendo sin engrasar la piel demasiado.

Agua de aciano

Y, en caso de que tengas los ojos sensibles, el agua de aciano es muy conocido por sus propiedades para tonificar la piel, al igual que ejerce cualidades calmantes, siendo muy útil para ojos cansados, irritados o incluso hinchados.

Como vemos, después de descubrir cuál puede ser el mejor desmaquillante casero: el método más efectivo, y conocer qué pasos seguir, no hay duda que optar por productos naturales se convierte siempre en la mejor de las opciones.